Cuando hay que tomar decisiones relativamente importantes, me complico entera y no hacer que hacer. Al final siempre va haber alguien perjudicado y, al menos yo, nunca he querido dañar o perjudicar a alguien a propósito. Por otro lado están quienes abiendo perfectament lo que pasa y que o que hacen está afectando a alguien siguen de todas formas...como aquella persona que me formó falsas espectativas y terminé sin esperar nada de nadie...sin espectativas y viviendo el día a día sin pensr mucho en las reacciones que puedan tener los demás...a esta persona no se si agradecerle o acriminarme...porque en verdad antes siemre esperaba algo...o sea, al fin de cuentas uno siempre tiene una ilusión, pero cosa distinta es esperar que esa ilusión se haga real...y yo ya no espero eso...de hecho no espero nada de nadie...y que no se mal interprete, porque yo mal interpreté esta acción por mucho iempo y aora por fin la entiendo...no es que no espere que pasen cosas o que una persona actue correctamente, si no que no espero que haga algo hacia mí...es más que nada un mecanismo de protección para que a la hora de decepcionarme no sea tan doloroso...
Y si hablamos de desepciones, yo soy la reina, siempre meto la pata y hago daño sin intención... Y no está mal...o sea eso no me hace una mala persona...al menos eso creo, porque no premedito...aunque algunos piensen que lo hago...trataré de no actuar tan impulsivamente.
sábado, 22 de agosto de 2009
Todo está premeditado
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


